domingo, 15 de abril de 2012

El transatlántico "Balmoral" revive la experiencia del "Titanic"


La pasada noche del 14 al 15 de abril, cuando se conmemoró el centenario del hundimiento del "Titanic", el transatlántico "Balmoral" llegó al mismo punto exacto del océano donde el legendario buque quedó sepultado.

Patricia Watt en el "Balmoral" muestra una fotografía de su abuelo George Mackie
quien viajó en el "Titanic".



A bordo de la nueva embarcación viajarán 1.309 pasajeros, exactamente el mismo número que hace un siglo embarcó en el "Titanic", afirman los organizadores. El tour, ideado por una agencia de viajes, cuesta hasta 6.000 libras por persona (7.200 euros/9.800 dólares) y en él, además de recrear cómo era la vida en el lujoso transatlántico, habrá conferencias sobre su historia.

Entre los pasajeros hay 28 nacionalidades. Según la empresa organizadora, los tickets fueron comprados con dos años de antelación. Cuando zarpó el buque, el domingo, muchos acudieron vestidos con trajes y joyas de la época.

Mary-Beth Crocker Dearing y su esposo Tom vestido con traje de estilo eduardiano en los muelles de Southampton antes de embarcar en el crucero "Balmoral".

No obstante, además de fans del "Titanic", en el "Balmoral" viajan también algunos de los descendientes de las víctimas, que defienden el crucero de las acusaciones de quienes lo tildan de macabro. 

En la madrugada del 15 de abril, se celebró un acto en recuerdo de los fallecidos; en el cual los pasajeros salieron a la cubierta del MS Balmoral, que ha seguido el mismo trayecto del malogrado transatlántico. Después de un momento de silencio, tres coronas florales se lanzaron al mar mientras el barco pitaba en la oscuridad. La británica Jane Allen, cuyo bisabuelo pereció en el Titanic, dijo que el momento fue un vívido recordatorio del horror del desastre:

"Todo lo que alcanzas a escuchar es el oleaje golpeando el costado del barco. Puedes ver grandes olas blancas extendiéndose en el océano", dijo a la cadena BBC. "Estás en medio de la nada. Y cuando miras desde un costado del barco, te das cuenta que cada hombre y mujer que no logró subir a un bote salvavidas tuvo que tomar la decisión de saltar o quedarse en el barco cuando las luces se apagaron".

Después de guardar un minuto de silencio, un coro cantó "Nearer My God To Thee" (Más cerca de ti, Dios), el himno que la banda del Titanic habría interpretado cuando el barco se hundió.

Otro barco, el "Journey", que salió de Nueva York, también realizó un servicio en el lugar del desastre, a 640 kilómetros (400 millas) de la costa de Terranova.

El magnetismo que despierta el Titanic, aún después de llevar un centenar de años hundido es todo un misterio.



Quizás podamos resumir en 12 las claves que nos siguen sorprendiendo:

  • Se tardó sólo 10 meses en construirse a pesar de no existir un astillero de dimensiones tales para llevas esta obra a cabo.
  • Marcó el apogeo de los cruceros de lujo.
  • La variedad del pasaje hizo de este buque un barco cargado de esperanzas y sueños para muchos que anhelaban emprender una nueva vida en el nuevo mundo. Por ello quizás nos reflejemos un poco todos en alguno de los pasajeros a bordo.
  • El afán de superación del ser humano no puede luchar contra la Naturaleza. Por aquel entonces existían varios transatlánticos con los cuales se pretendía competir: el Mauretania (1908) destacaba por su rapidez y su decorado en madera sobrio pero acogedor, y el Lusitania (1907) del cual se decía ser muy lujoso e igual de rápido que el anterior (25 nudos).
  • Muchos presagios hacían prever una catástrofe: 
    • Sólo se subieron al barco 16 botes salvavidas y 4 plegables (cada bote podía albergar a 50 personas). Esta normativa estaba vigente años atrás pero la legislación no fue adaptada para barcos de mayor tonelaje y prefirieron hacer una zona más amplia de paseo a subir el nº de botes necesario para, en caso de accidente, salvar a toda el pasaje y tripulación a bordo.
    • Un libro de ficción "Futility, or the Wreck of the Titan" (1898) obra del escritor, y oficial estadounidense, Morgan Robertson relataba, con demasiadas coincidencias, el que luego sería el mayor hundimiento recordado en toda la historia de la humanidad.
    • El barco no salió del puerto con las toneladas de carbón necesarias para realizar toda la travesía.
    • El servicio de telegrafía se quedó colapsado por los mensajes de los pasajeros del gran buque y cuándo este lanzó los mensajes de SOS se produjeron demasiados errores o confusiones entre el "Titanic", el "Olimpic" y el "Carpathia" barco este último que acudió más tarde al rescate de supervivientes.
 

  • El heroico comportamiento de los músicos que componían la orquesta, que según algunos testigos no dejaron de tocar a pesar de que el mar amenazaba con tragarse de un momento a otro la lujosa embarcación y el sorprendente sentido del honor del Capitán Smith.
  • La catástrofe sacó lo bueno y lo malo de los seres humanos y según algunos relatos del momento: "Los marineros y empleados, con hachas unos y con revólveres otros, hacían retroceder a los hombres mientras conducían a las mujeres y a los niños a los botes salvavidas". Siempre se habló de clasismo y es que en aquellos tiempos los de tercera eran los últimos fuesen hombres, mujeres o niños.
  • Los restos del "Titanic" fueron localizados el 1 de septiembre de 1985 a la 1:05 a. m. por una expedición franco americana dirigida por Jean-Louis Michel del IFREMER, y por el Dr. Robert Ballard de la Institución Oceanográfica de Woods Hole. Los restos del buque fueron localizados a una profundidad de 4.000 metros, a 625 km al sudeste de Terranova. Este hallazgo volvió a resucitar la leyenda y remover viejas heridas.
  • Recientemente se han desclasificado documentos con los nombres de todos los pasajeros, se han editado documentos y fotografías nunca vistas y se han realizado numerosas exposiciones con objetos del "Titanic"
  • Se supo que el rescate fue algo desafortunado bajando al agua botes salvavidas al 70% de su capacidad. 

  • Poco se habla de los perros que viajaban a bordo del buque insumergible. Una docena, todos ellos de familias de primera clase y según se sabe sólo tres de ellos se salvaron. Una mujer llamada Ann Elizabeth Isham, de 50 años, en medio de la tragedia escapó en un bote con su perro, un Gran Danés, que por su tamaño era imposible que sea salvado. Días posteriores al naufragio, testigos indican que encontraron el cuerpo de la pasajera aferrada a su perro, ambos sin vida. 
  • Las aguas del Atlántico no superaban los 3 grados de temperatura y este dato nos parece escalofriante.

 La última cena del "Titanic" se sirvió en base a esta carta del restaurante:



TRES HISTORIAS PARA RECORDAR

Margaret Brown


Molly Brown fue una de las primeras mujeres en subirse a un bote y una de las primeras en pisar tierra firme. Veinte personas viajaban con ella en el bote. En el "Carpathia", una vez rescatada empezó a hacer listas de los pasajeros y recaudó una importante cantidad de dinero para ayudar a las familias que viajaban en el buque.


Esta mujer, muy avanzada en muchos aspectos para su época, hablaba varios idiomas y eso le hizo entenderse con dos niños que fueron rescatados y denominados "Los huérfanos del Titanic" siendo nombrados como Louis y Lola.


Estos niños le explicaron a Molly, en francés, que viajaban con su padre, pero que este no estaba. Poco después y gracias a la fotografía publicada en un periódico en Francia, la mamá de estos niños los reconoció y viajó hasta Estados Unidos para su reencuentro.


La fama de la "insumergible Molly" le ayudó a promover los temas por los que ella había estado luchando, los derechos de los trabajadores y las mujeres, la educación y la alfabetización de los niños y su histórica preservación.  

El pequeño Sidney Goodwin


Este fue el primer bebé rescatado, por el barco Mackay-Bennett, ya cadáver. Las características del bebé es que rondaba los 2 años de edad, su pelo era de color rubio y viajaba en tercera clase. Al no ser reclamado por ningún familiar fue enterrado en el cementerio de Halifax, Nueva Escocia como "Niño desconocido".

Durante años los investigadores han seguido con las tareas propias de su trabajo y en el año 2008 fue identificado como el pequeño de la familia Goodwin, quien viajaba con sus padres, Frederick y Augusta, y sus cinco hermanos hasta las cataratas de Niágara, Nueva York. El hermano de Frederick estaba instalado allí y les hizo ver que había oportunidades de trabajo para ellos. Compraron biletes de tercera en un buque que pareció tener problemas y estos fueron trasladados al "Titanic". Toda la familia está desaparecida.
 
Frederick y Augusta Goodwin con sus hijos:
 Lilian (16), Charles E. Goodwin (14), William (13), Jessie (12) y Harold (10)

Carol D. Goodwin, pariente del "niño desconocido", sigue buscando más información.

Los 10 pasajeros españoles

Siempre se dijo que fueron 8 los españoles a bordo, pero ahora con las investigaciones realizadas por Cristina Mosquera, Nacho Montero y Javier Reyero, para su libro "Los diez del Titanic", se concluye que fueron 10 los españoles que emprendieron viaje, con mayor o menor fortuna.


Los señores Peñasco y Castellana recientemente casados, D. Victor y Doña Mª Josefa (esta anteriormente Pérez de Soto y Vallejo y Baronesa del Río Tovía). Ambos viajan con Fermina Oliva y Ocaña, doncella del joven matrimonio.

Víctor Peñasco. 

De profesión gentleman, según rezaba en su certificado de defunción, Víctor Peñasco a sus 24 años era el rico heredero de una de las grandes fortunas españolas y nieto de José Canalejas, primer ministro de Alfonso XIII. Se casó con Josefa Pérez Soto el 8 de diciembre de 1910. Una luna de miel de año y medio de duración, les hizo visitar, entre otros muchos lugares, el casino de Montecarlo, la Ópera de Viena, el Covent Garden de Londres y el Maxim’s de París. 



Encontrándose en el legendario restaurante parisino, les llega propaganda sobre el "Titanic". En aquel momento, la pareja ya llevaba gastadas más de 290.000 pesetas de las época, unos 800.000 euros actuales. Ambos querían vivir una aventura bañada en lujo y deciden embarcar. Víctor jamás regresará porque cedió su lugar a una mujer con un niño pequeño de tercera clase.

Las hermanas barcelonesas Florentina y Asunción Durán y Moré rescatadas en el bote nº 12.


D. Julian Padrón Manent, al igual que D. Emilio Pallas y Castello, ambos naturales de Barcelona y que se dirigían a La Habana, se lanzan a la desesperada al bote nº 9 y así logran sobrevivir. Julián hizo fortuna en Cuba como empresario y se casó con Florentina Durán. La pareja vivió toda la vida en Cuba.



Encarnación Reynaldo, residente en Marbella, se dirigía hasta Nueva York siendo rescatada en el bote nº 9.

El Sr. Servando José Florentino Ovies y Rodriguez, residía en La Habana, pero era asturiano de nacimiento y había regresado a España por motivos de trabajo. No sobrevivió al naufragio.

El buque contaba con un restaurante que habría sido el mejor de la época, pero sólo estuvo abierto durante cinco días. En la empresa encargada de la contrata de los restaurantes trabajaba Juan Monros. No sabía nada de restauración pero había logrado un puesto a bordo del Titanic mediante la intermediación de un amigo. En sus cartas desde Londres le dice a su madre que está ante una gran oportunidad que le ilusiona mucho. Y le dice también que la siguiente carta se la mandará desde Nueva York. Pero Juanito nunca llegó a América… con vida.


La tragedia nunca caerá en el olvido y la desafortunada travesía del "Titanic" siempre quedará rodeada de leyendas e incógnitas.

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